Carritos abandonados.Cómo rescatarlossin spam.
Un carrito abandonado es una lista de la compra con dirección, no una venta perdida. Pero un rescate mal hecho es spam y un problema con el RGPD. Así funciona el mecanismo en Torveo: qué corre solo, qué requiere consentimiento y cómo comprobar si de verdad gana dinero.
La mayoría de las tiendas trata el carrito abandonado como una puerta cerrada. Sin embargo, el cliente dejó en él productos concretos y, a menudo, también una dirección. La diferencia entre rescatar y espamear está en tres puntos: cuándo consideras el carrito abandonado, con qué base legal recuerdas y si sabes medir el efecto. Por orden.
Cuándo un carrito cuenta como abandonado
No todo carrito cuenta. Necesita productos y un destinatario: una cuenta de cliente o un correo dejado en la caja. El umbral por defecto son 2 días sin actividad, pero el primer paso de la secuencia puede bajarlo: un push a las 2 horas significa que el carrito entra en juego a las 2 horas. También puedes fijar un valor mínimo, para no perseguir carritos de calderilla. Cualquier actividad en el carrito reinicia la secuencia: quien volvió por su cuenta no recibe recordatorio.
La secuencia: un push y tres correos
La secuencia por defecto tiene cuatro pasos: una notificación push en el navegador a las 2 horas y correos al cabo de 1, 3 y 7 días. El push es el único canal que llega también al invitado sin cuenta, siempre que antes aceptara las notificaciones de la tienda. Los pasos diarios salen a una hora fijada (9:00 por defecto), para que ningún recordatorio despierte a nadie de noche. Todo se edita por tienda: número de pasos, intervalos, canales y umbral de valor por paso.
El SMS también existe, pero acotado a propósito: solo va a clientes con cuenta, teléfono y consentimiento de marketing, y tiene su propio tope mensual (200 por defecto), para que la factura de la pasarela de SMS no sorprenda a nadie a primeros de mes.
Hay algo que los recordatorios no llevan a propósito: el descuento automático. Un cupón pegado a cada correo enseña a los clientes a abandonar el carrito para conseguir rebaja. Si quieres dar un descuento, lo haces a mano: con una intervención desde el Pulso, con un código existente, para una sesión concreta, cuando el cliente vuelva a la tienda.
La vuelta al carrito y los consentimientos
El recordatorio lleva un enlace de vuelta con un token válido por defecto 14 días. El enlace abre exactamente el carrito que el cliente dejó, sin inicio de sesión automático: un límite de seguridad deliberado, porque un enlace de correo puede acabar en manos ajenas. Si el carrito desapareció o quedó vacío, el enlace caduca en vez de mostrar el vacío.
La base legal es un ajuste, no una suposición. El modo por defecto exige el consentimiento de marketing del cliente y lo comprueba dos veces: al calificar el carrito y justo antes del envío, así que retirar el consentimiento detiene la secuencia a medio camino. Los invitados sin cuenta reciben recordatorios solo si activas la captura de dirección en la caja y eliges una base. Cada correo a un invitado lleva su propio enlace de baja, que borra la dirección del carrito.
Medir en vez de creer
El informe de eficacia muestra mensajes por canal, compras recuperadas e ingresos. Una compra cuenta como recuperada si se pagó dentro de la ventana abierta por el primer mensaje (48 horas por defecto), una recuperación por cliente. También hay grupo de control: puedes retener parte de los carritos y ver tras una semana cuánta gente habría comprado igualmente, sin ningún recordatorio.
Una reserva honesta: el informe atribuye recuperaciones solo a clientes con cuenta. La compra de un invitado tras el recordatorio es invisible para el informe, así que las cifras pecan de bajas, no de altas. Preferimos un informe que se queda corto a uno que se halaga a sí mismo.
Un carrito abandonado es una decisión aplazada, no un rechazo. Un push a las dos horas, tres correos en una semana, un enlace que de verdad abre el carrito y un informe que dice la verdad: con eso basta para que parte de esas decisiones vuelva. Sin cupón de despedida y sin spam.